El oro ha roto continuamente sus máximos históricos durante este año. La compra de los bancos centrales, su función como activo refugio, la inflación y los posibles recortes de tipos por parte de la FED son algunos de los catalizadores que le han llevado a estas subidas.
En una reciente encuesta del World Gold Council a los bancos centrales, los principales organismos de política monetaria se han mostrado muy convencidos de incrementar la demanda de oro en los próximos meses. De hecho, según sus respuestas, hasta el 81% de los encuestados ha admitido que durante este año seguiría invirtiendo en oro.

Entre los principales motivos podemos destacar su función como cobertura de inflación, como activo refugio por excelencia o por su diversificación. Otro de los grandes motivos es el riesgo de default. Las ayudas masivas de los bancos centrales y el déficit fiscal han generado un incremento de la deuda a niveles históricos, lo que muchos adelantan como el gran riesgo actual del mercado, y la posibilidad de que los gobiernos quiebren en algún momento. Ante estas circunstancias los inversores acuden al activo refugio por excelencia.

Las probabilidades de recortes de tipos es también otro catalizador en su precio debido a la debilidad del dólar y la caída en la rentabilidad de los bonos, otro activo refugio sobre el que los inversores tienden a acudir en momentos de tensión. Estas probabilidades de nuevos recortes han subido en las últimas semanas, al publicarse datos macroeconómicos por debajo de lo esperado, que siguen ofreciendo muchas dudas sobre la situación actual de la economía estadounidense. En los últimos días se han publicado las solicitudes de desempleo en el país, que vuelven a subir y alcanzan su nivel más alto desde 2021, la caída en la venta de viviendas debido a las altas tasas hipotecarias, y unos pedidos de bienes duraderos por debajo de lo esperado.
Mientras los últimos datos de inflación, medidos a través del PCE han mostrado signos de estabilización, aunque las expectativas de medio y largo plazo de la evolución de los precios ofrecido por la Universidad de Michigan se han reducido.


