La victoria electoral de Putin y las posibles consecuencias de una reelección en EEUU de Donald Trump están generando nuevas inversiones multimillonarias en el sector de la defensa en los países de la OTAN.
Hace dos años, Putin, decidió iniciar una guerra sin precedentes contra Ucrania. Sin embargo, fue en el año 2014, cuando tras la anexión de Crimea, los países de la OTAN acordaron poner fin a los recortes de gasto en defensa acordados después de la guerra fría y aumentarlos hasta alcanzar el 2% de su PIB en 2024. En este escenario, Donald Trump ya ha avisadode que «animaría» a los rusos «a hacer lo que quieran» con los miembros de la OTAN que sean «morosos» al dedicar menos del 2% del PIB a la defensa.
Es el caso de España, por ejemplo. El Gobierno prevé alcanzar el 1,3% del PIB de inversión en Defensa para 2024, con el horizonte del 2% para 2029. De los 32 países, sólo Bélgica y Luxemburgo gastan menos en proporción al PIB que nosotros En el caso opuesto encontramos a Polonia, que invierte el 3,90% mientras que en el caso de EEUU es el 3,49%.

En el caso del conjunto de la Unión Europea, Von der Leyen aseguró que el gasto militar en el pasado ejercicio fue de 280.000 millones de euros «y para este año ya se han proyectado 350.000 millones», además piensa que todavía «hay que incrementar más el gasto».
Hace unos días la Comisión Europea presentó la primera Estrategia industrial europea de defensa, con al menos 1.500 millones de euros para ayudar a aumentar la producción de la industria militar.

