Mucho antes de que la autoridad monetaria de la Zona Euro anunciara oficialmente su programa de compras de activos (QE), la divisa de la región ya había comenzado a descontar esta medida, mientras, por su lado, el dólar se fortalecía ante el endurecimiento progresivo de la política monetaria de la Reserva Federal (Fed).
Este mes de diciembre ha traído consigo la esperada primera subida de tipos en Estados Unidos, pero, la paridad no ha llegado de su mano, pues el Banco Central Europeo (BCE) no logró cubrir las expectativas con la ampliación de sus medidas de estímulo.
Para el Departamento de Análisis de Bankinter la apreciación del dólar "es transitoria" y prevén que la divisa estadounidense se fortalezca ante el ciclo alcista de la Fed (esperan que los tipos cierren el año en el rango del 1%-1,25%), que contrasta con una autoridad monetaria de la Zona Euro que los mantendrá en mínimos.
"El previsible aumento en la Tir (tasa interna de rentabilidad) de los Treasuries junto con la vulnerabilidad de los mercados emergentes debería generar un flujo de fondos hacia activos estadounidenses que reforzará el dólar", explican. Además, a esto se suma que el ritmo de expansión de Estados Unidos superará al de la Zona Euro.
Así las cosas, explican que "el tipo de cambio podría alcanzar la paridad de forma puntual si el proceso de subida de tipos en Estados Unidos se intensifica y la inflación europea permanece en niveles tan bajos que llevan al BCE a ampliar el importe mensual de su QE. Sin embargo, consideramos que el euro no perderá el nivel psicológico de 1,00 dólar debido a que un ‘billete verde’ tan fuerte supondría una amenaza para las exportaciones norteamericanas, mientras que la influencia positiva sobre Europa de un euro depreciado se diluye progresivamente. En consecuencia, creemos que 1,00/1,10 dólares es el rango de equilibrio más sostenible".