Europa quiere salvar el acuerdo de desnuclearización con Irán a toda costa, o al menos proteger sus intereses económicos y comerciales y los de sus empresas. En juego está casi el 5% de las importaciones de petróleo de los países de la UE y unos intercambios comerciales valorados en 21.000 millones de euros.
La Comisión Europea ha ejecutado este viernes un mecanismo que cogía polvo desde 1996, el Estatuto de Bloqueo con el que se sorteó el embargo de Cuba, para así evitar que las empresas del continente cumplan con la exigencia del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de frenar cualquier negocio con Irán. Al mismo tiempo, Bruselas protege a sus empresas de las sanciones estadounidenses. Ahora se abre un proceso de dos meses para actualizar ese mecanismo y que esté en marcha la víspera del 6 de agosto, fecha en la que entrará en vigor la segunda ronda de las sanciones estadounidenses, dirigida contra empresas e instituciones.
El Estatuto de Bloqueo exige que las personas europeas, físicas o jurídicas, notifiquen a las autoridades comunitarias cualquier requisito de autoridades extranjeras que vaya contra sus intereses comerciales, de movimiento de capitales o de actividades empresariales con terceros. Los afectados estarían eximidos de respetar esos requerimientos y, además, no se reconocería la jurisdicción de una corte extranjera fuera de la UE. El blindaje se completa con el derecho de cualquier europeo, empresa o ciudadano, a exigir daños por las sanciones de actores extranjeros.
Es decir, empresas como Total, Siemens o Airbus con inversiones y acuerdos de venta en marcha en Irán podrían exigir reparaciones económicas a Estados Unidos si son sancionadas por sus actividades.
En la partida de ajedrez que juegan Estados Unidos y la UE sobre el tablero iraní, Bruselas envía este fin de semana a uno de sus primeros espadas, el Comisario de Energía, Miguel Arias Cañete, de urgencia a Teherán para “continuar fortaleciendo las relaciones energéticas con Irán, más importantes ahora frente al nuevo escenario desafiante anunciado por el Presidente Trump”, según el español. Un movimiento también simbólico porque Cañete está enfrentado a la Administración Trump como uno de los artífices del Acuerdo contra el Cambio Climático de París con el que rompió el presidente norteamericano.