La situación económica en Alemania es insegura, pero después de 10 años de crecimiento esto parece ser bastante normal. La vieja industria del acero, química y de las máquinas pesadas tiene que forjar- se con las nuevas tecnologías como Blockchain, inteligencia artificial u una movilidad cada vez más eléctrica. También el sector bancario alemán tiene que reestructurarse y concentrarse a la española. El del automóvil debe darse prisa para asegurarse el negocio de baterías más duraderas y menos costosas para poder seguir brillando con el “made in Germany”. BMW & Co. están en ello, por ello el estancamiento alemán no es un drama, tampoco para Juergen B. Donges del Institut der Deutschen Wirtschaft (IW) en Colonia. Sin embargo, en una entrevista el economista advierte de algunas debilidades estructurales que quedan por solucionar no solo en Alemania, sino en toda Europa.
A ALEMANIA LE FALTAN 260.000 PERSONAS CUALIFICADAS HASTA 2060
El fundamento alemán sin duda es muy sólido y también el mercado laboral que cuenta con buenos salarios y estabilidad en muchos segmentos, el Mittelstand sigue creciendo: un estudio de la Fundación Bertelsmann revela que faltarán 260.000 personas cualificadas has- ta 2060. No sorprende. Alemania es a nivel mundial el país con más patentes, marcas y diseño europeos registrados y la política, a pesar de toda la polémica, es muy estable comparada con España, Gran Bretaña o Italia. Sin embargo, aunque el paro está en un bajo histórico falta una nueva reforma del sistema social y fiscal del estilo de la agenda 2010 de Gerhard Schröder. Unos 4 de los 82 millones de habitantes viven de Hartz IV, el subsidio después de haber cobrado el paro. Estas personas no están incluidas en el 3,4% de desempleo.
El sistema del bienestar ha llegado a su límite. Los alemanes ya no son tan diligentes, eficientes e innovadores como corresponde a su reputación y en muchos aspectos no son tan flexibles y creativos como los españoles. Además, la entrada de millones de inmigrantes ha llevado la sociedad al límite a nivel de densidad de población y de tolerancia con lo culturalmente diferente, lo que ha causado que se refuerce la extrema derecha.
ALEMANIA NECESITA SER MÁS VALIENTE, ESPAÑA MÁS PRODUCTIVA