Europa está perdiendo terreno en el sector tecnológico frente a Estados Unidos, lo que agranda la brecha económica que comenzó a evidenciarse desde 2008. A pesar de contar con gigantes como ASML y SAP, la falta de concentración y la fragmentación de regulaciones están limitando el crecimiento de la UE en comparación con la potencia tecnológica estadounidense.
El problema estructural de Europa
El informe del Banco Central Europeo (BCE) destaca que la fragmentación del marco regulatorio europeo, sumada a las dificultades derivadas de una legislación laboral más restrictiva, está minando la competitividad tecnológica de la región.
La falta de un mercado único eficiente para el sector tecnológico y las altas indemnizaciones por despido dificultan el crecimiento y la reestructuración de las empresas tecnológicas.
El costo de la fragmentación regulatoria
Mientras que Estados Unidos se beneficia de un entorno más flexible, con una representación tecnológica del 40% en el S&P 500, Europa enfrenta desafíos que limitan su capacidad para innovar.
El BCE señala que las diferencias en la regulación laboral, la incertidumbre judicial y los trámites administrativos excesivos están contribuyendo al estancamiento tecnológico de la UE.
