Europa quiere blindarse digitalmente. Así lo ha dejado claro el Foro Next Generation Internet (NGI) 2025, celebrado esta semana en Bruselas, donde responsables políticos, expertos y líderes del sector tecnológico coincidieron en una idea central: la autonomía digital no puede esperar.
En un contexto geopolítico dominado por alianzas entre gobiernos y gigantes tecnológicos, la eurodiputada Alexandra Geese (Verdes/ALE) fue directa: «La UE debe construir su propia infraestructura digital para preservar la democracia y la soberanía».
Según explicó, el fortalecimiento del ecosistema tecnológico europeo pasa por reducir la dependencia estratégica de terceros países, especialmente de Estados Unidos y China.
El diagnóstico lo completó Thibaut Kleiner, director de Future Networks en la Comisión Europea, quien alertó de que el 80% de las tecnologías utilizadas en Europa proviene de fuera.
Ante esta realidad, abogó por coordinar esfuerzos en torno a un marco común que impulse el talento europeo y acelere la conversión de comunidades open source en soluciones robustas y sostenibles.
