Aunque la crisis bancaria vivida hace escasas semanas, parece haber quedado en un segundo plano, la Comisión Europea trabaja en el fortalecimiento para evitar que se produzcan episodios o crisis similares en el futuro.
Ricardo Zion, profesor de EAE Business School, considera que pese a los mensajes lanzados por Draghi primero y ahora por Christine Lagarde, de que las instituciones financieras harán lo necesario para garantizar la estabilidad, sorprende que, tras los problemas de los bancos en EEUU y la posterior caída de Credit Suisse, la Comisión Europea “esté acelerando” la reforma del mecanismo de gestión de crisis bancarias que ya estaba prevista.
“El fin de esta reforma es tratar de evitar que el ahorrador y los accionistas huyan presas del pánico”, añade el profesor.
Como explica Rafael Ojeda, analista Macro de Fortage Funds, las instituciones financieras observan los motivos por los cuales
se han producido las crisis e intentan “poner los cimientos” para tratar de que no vuelvan a suceder o “sean menores”.
En este sentido en primer lugar se analizan los bancos afectados y lo que se ha producido para que las crisis hayan tenido lugar.
“En el caso de la crisis financiera anterior, la de 2008, se vigilaron los apalancamientos de estas compañías, los balances, los controles de gestión, el cumplimiento normativo y la gobernanza de las mismas, así como el peso específico que las entidades tienen dentro del sistema financiero”, explica Ojeda.