La inversión con criterios ESG ha atravesado un momento complicado, debido a la crisis de mercado del año 2022. Pese a ello, las gestoras han seguido apostando por el lanzamiento de este tipo de productos, que han seguido ganando cuota de mercado confirmando a la sostenibilidad como una tendencia imparable. De ello hablamos con Eva Hernández, Colaboradora del Programa Finanzas Sostenibles de EFPA España.
La regulación sobre los fondos ESG parece que está en ebullición con esas rectificaciones que vimos el año pasado entre fondos artículo 8 y artículo 9 y la posibilidad de incluir nuevas categorías que se adapten mejor al green mifid como fondos de taxonomía, etc. ¿qué podemos esperar en los próximos meses y años?
La entrada en vigor de la primera fase del Reglamento de Divulgación de finanzas sostenibles (SFDR por sus siglas en inglés), en marzo de 2021, obligó a las gestoras a clasificar los fondos de inversión según su nivel de sostenibilidad: artículo 6 para fondos sin características ESG, artículo 8 para fondos que promueven características de sostenibilidad, y artículo 9 para los fondos más comprometidos, con objetivos de inversión sostenible. Esta clasificación se realizó cuando todavía no estaba lista la segunda fase del reglamento, que incluye los estándares técnicos y una clarificación de los requisitos de información para cada una de las tipologías de fondos.
El anuncio de dichos detalles, en 2022, llevó a muchas gestoras a reclasificar sus productos a categorías inferiores de sostenibilidad (sobre todo de artículo 9 a 8) entre los últimos trimestres del 2022 y enero de 2023, cuando esta fase entró en vigor. Si bien, según datos de Morningstar, durante el 2023 han continuado las reclasificaciones, éstas ahora siguen mayoritariamente la dirección contraria, hacia mayor consideración de la sostenibilidad (sobre todo de artículo 6 a 8). El año pasado, los fondos artículo 8 y 9 ganaron cuota de mercado en detrimento del artículo 6, tanto en número de fondos como en activos gestionados, aglutinando el 59% de activos a finales de 2023 (con el 41% en fondos de artículo 6).
Pese a las difíciles condiciones de mercado, en ese año los lanzamientos de nuevos productos en las categorías sostenibles superaron a los de fondos tradicionales. A medida que avancen los trimestres, se espera que las gestoras dispongan de mejor información respecto de los datos de sostenibilidad de los emisores, por la aplicación de las normativas de taxonomía (todavía faltan datos respecto de la alineación de las actividades) y de reporte de información de sostenibilidad (directiva CSRD según sus siglas en inglés). Ello les permitirá seguir refinando y sofisticando las características de sus productos en las categorías de mayor compromiso con la sostenibilidad.