La pandemia del Covid-19 está teniendo un profundo impacto en la forma en que las empresas llevan a cabo su operativa. Las diferencias en las formas de funcionamiento pueden tener repercusiones significativas en los riesgos de las compañías, algunas de las cuales pueden no ser comprendidas en su totalidad.
Una de las principales tendencias es la sustitución de las interacciones cara a cara por una comunicación digital. Aunque esto puede llevar consigo algunas ventajas, también conlleva riesgos adicionales.
La falta de experiencia en el campo digital de algunas empresas significa que a veces no pueden abordar adecuadamente esos riesgos. También existe el peligro de que los inversores no sean capaces de reconocerlos. Como inversores en bonos, tenemos algunas preocupaciones en torno a la seguridad de los datos y la privacidad del usuario.
Sin embargo, la ayuda está al alcance de la mano. Un punto de partida útil para muchos inversores profesionales es el «Mapa de Materialidad» de la Junta de Normas de Contabilidad Sostenible (SASB). Pueden utilizar esta herramienta para destacar los temas de interés ya establecidos para cada sector. En la actualidad, las preocupaciones de «Privacidad del usuario» y «Seguridad de los datos» son particularmente importantes en sectores como las telecomunicaciones y los medios de comunicación por Internet. Sin embargo, estos riesgos no se están señalando para sectores como los servicios de medios de comunicación y entretenimiento, alimentación y bebidas o, de hecho, la mayoría de los bienes de consumo.
Vemos al menos dos problemas potenciales aquí. Primero, existe una creciente confusión en las categorizaciones tradicionales de los sectores – por ejemplo, ¿es Ocado un supermercado o una empresa de tecnología? En segundo lugar, la creciente digitalización es una tendencia intersectorial. Mientras que casi todas las industrias ya se dirigían en esta dirección, hay pocas dudas de que el Covid-19 ha acelerado esta tendencia. En algunos casos, las empresas han tenido que aumentar sus actividades online para asegurar la sostenibilidad de sus negocios. El resultado es que cada vez más información de los clientes se almacena online. Esto por sí mismo sugiere un aumento generalizado de los riesgos cibernéticos. Sin embargo, creemos que el mayor problema puede ser la propia gestión de dichos riesgos por parte de las empresas.
