Prudencia y vuelta a los fundamentales de las empresas. La volatilidad que ha marcado en las últimas semanas los movimientos de los inversores puede seguir causando más de un quebradero de cabeza ante unos mercados en niveles máximos y dispuestos a poner en valor el desacoplamiento de las políticas monetarias.
Aún queda tiempo para ver el efecto de los dos factores que podrían dar un nuevo impulso alcista (el inicio de la campaña de Navidad en EE UU y el nuevo TLTRO del BCE). Por eso, los expertos recomiendan ser cautos ante un mercado que puede tender a pararse en el corto plazo. "El desacoplamiento entre EE UU y la eurozona, tanto en crecimiento como en políticas monetarias puede ser un factor de inestabilidad", explican los expertos.
Ramón Forcada, director del Departamento de Análisis de Bankinter, explica que en el corto plazo los inversores pueden vivir una situación de inestabilidad por tres factores: el primero el político, "con el 2015 electoral en España y una percepción que desde fuera puede cambiar, y desde luego no a mejor".
En segundo lugar, el experto alerta del "factor Gobiernos", asegurando que, una vez agotadas las políticas monetarias, los inversores se encuentran con que tampoco hay margen para las fiscales. "Bajar los impuestos no va a ser posible porque hay que cumplir con el déficit", explica.
En este sentido, Forcada apunta a la política económica, con Gobiernos que sigan la senda de las reformas. Pero de nuevo, en España "tenemos poco tiempo para actuar por las elecciones en 2015. Es difícil que el factor Gobierno tome el relevo de los bancos centrales". En este sentido, Javier Urones, analista de XTB, insiste en que "los países de la eurozona buscan desesperadamente reducir sus déficit fiscales, a fin de poder empezar a adelgazar sus ya engordados balances de deuda".