La inversión en I+D es la asignatura pendiente para la mayoría de empresas españolas. Para reducir las barreras de entrada que se pueden encontrar los empresarios, existen algunas herramientas que facilitan esta tarea. La principal son los incentivos fiscales que reducen el coste de estas actividades.
En España, los incentivos fiscales permiten a las empresas recuperar entre un 25 y un 42% del gasto realizado en I+D. Este porcentaje se puede ampliar en el caso de contar con deducciones adicionales por personal investigador. A pesar de ello, todavía hay un 19% de empresas que podrían aplicarse deducciones y no las estás utilizando, según el Barómetro internacional de financiación de la Innovación, realizado por Alma Consulting Group.
Si se tienen estas ventajas fiscales, ¿por qué no se utilizan? La falta de información y las trabas burocráticas están detrás de este ratio. El 75% de los encuestados necesitan ayuda externa para el asesoramiento y gestión de las deducciones, según afirma es estudio. Además, señalan que las empresas que trabajan de manera interna las deducciones por I+D, necesitan una media de dos personas para gestionar estos incentivos.
En el Barómetro se han analizado las 1.500 empresas más innovadoras de un total de 10 países, 9 en Europa (Alemania, Bélgica, España, Francia, Hungría, Polonia, Portugal, Reino Unido y República Checa) y uno en Norteamérica, Canadá. En la mayoría de los casos, las empresas estudiadas han sido pymes, mientras que en España el 25% supera los 50 millones de euros en facturación.
¿Qué ventajas tienen estas deducciones?