El futuro se presenta incierto y hay muchos interrogantes en el aire aún por resolver en esta nueva normalidad. ¿Habrá tratamientos para los pacientes que se infecten? ¿Habrá vacunas para evitar que las personas se contagien? Hasta que estas y otras cuestiones no tengan una respuesta clara, el miedo y la inseguridad continuarán presentes. Esta es la reflexión que realiza en su intervención el presidente de Farmaindustria, Martín Sillés, en la cumbre Empresas españolas liderando el futuro, organizada por CEOE.
En cambio, lo que sí se reafirma como una certeza es el papel de la sanidad durante esta pandemia, como sector esencial. Sillés, desde la Asociación Nacional Empresarial de la Industria Farmacéutica, recalca la labor del sector que ha posibilitado el abastecimiento de medicamentos a los 25 millones de personas que toman alguna medicina a diario. Además, destaca que están desarrollando tratamientos para tratar a los pacientes infectados, al tiempo que vacunas seguras y eficaces, que traerá consigo el reto de producir a gran escala más de 10 mil millones de dosis. En España hay más de 90 ensayos clínicos para ver la efectividad de los distintos tratamientos, lo que le sitúa «como el país de Europa con más ensayos clínicos realizados». Con la vacuna se esfumará el miedo y la confianza volverá.
Sin ciencia, sin innovación no hay futuro y sin salud no hay economía, presidente de Farmaindustria, Martín Sillés
«El dinero dedicado al sistema sanitario y a medicamentos no es un gasto sino una inversión», destaca Sillés y, en esta misma línea, el CEO de Rovi, Juan López Belmonte, considera que España es una potencia en investigación clínica, pero insiste en la necesidad de aumentar la apuesta en I+D porque «solo invertimos un 1,24% del PIB, cuando nuestros principales referentes están por encima del 2% y la media europea está en el 2,2%». De hecho, Belmonte considera que es necesario un plan de país a medio y largo plazo. «Necesitamos seguridad jurídica y que no se tomen decisiones unilaterales sin el consenso de la industria y una estrategia a largo plazo para el sector farmacéutico donde no se vea el medicamento como un gasto sino como una inversión, que haya una protección de los derechos de propiedad intelectual y se reconozca la innovación y al medicamento como un valor transversal, de generación de riqueza».
«No hay mejor euro invertido que el destinado a sanidad, porque supone inversión en conocimiento, en talento y en lo que realmente necesita el país para reactivar la economía», CEO de Rovi, Juan López Belmonte.