Fast Retailing, matriz de Uniqlo, ha elevado su previsión anual tras registrar un fuerte crecimiento en su beneficio operativo, que aumentó un 29,4% hasta los 189.800 millones de yenes en el trimestre cerrado en febrero. La cifra supera las estimaciones del mercado.
La compañía ha revisado al alza su previsión de beneficio operativo para el ejercicio, desde 650.000 millones hasta 700.000 millones de yenes, lo que la sitúa en trayectoria para lograr su quinto año consecutivo de resultados récord.
El crecimiento se apoya en el rendimiento de sus operaciones internacionales, especialmente en Europa y Norteamérica, donde la marca ha acelerado su expansión en los últimos ejercicios.
Expansión internacional y motor de crecimiento
El grupo ha consolidado su presencia fuera de Asia con crecimientos de ventas de entre 30% y 50% anual desde 2022 en mercados occidentales. Esta evolución refuerza su estrategia de diversificación geográfica.
Uniqlo cuenta ya con más de 2.500 tiendas en todo el mundo, tras su expansión desde Japón hacia mercados clave como Estados Unidos y Europa. Estas regiones se perfilan como pilares del crecimiento a medio plazo.
La compañía prevé que los ingresos en estas áreas alcancen niveles significativamente superiores en los próximos años, impulsando su posicionamiento global.
Impacto del contexto geopolítico
El entorno internacional introduce incertidumbre en los costes de producción y logística. El conflicto en Oriente Medio ha provocado un aumento del precio del petróleo, con impacto directo en materiales como el poliéster.
Además, el encarecimiento del transporte aéreo desde el sudeste asiático hacia Europa está generando tensiones en la cadena de suministro. Este factor podría afectar a los márgenes si se prolonga.
El grupo ha señalado que, por ahora, no prevé un impacto significativo en su ejercicio fiscal, aunque mantiene vigilancia sobre la evolución del contexto geopolítico.
Desigual evolución por mercados
Mientras que en Japón las ventas se han visto impulsadas por el auge del turismo debido a la debilidad del yen, el negocio en China muestra signos de desaceleración por la menor confianza del consumidor.
La compañía está aplicando reformas estructurales en China, incluyendo cierres selectivos de tiendas y ajustes operativos para mejorar la rentabilidad.
Fast Retailing se mantiene como un indicador relevante del consumo en Asia, en un contexto marcado por la volatilidad económica y la presión sobre costes globales.
