La multinacional española de infraestructuras Ferrovial inicia una mudanza lejos de Reino Unido a consecuencia del Brexit. No es la primera empresa extranjera en anunciar un cambio de sede para evitar quedarse fuera del marco legislativo de la Unión Europea (UE) cuando se oficialice el abandono del club comunitario por parte de Reino Unido.
Así, hace pocos días el diario británico The Times daba la voz de alarma al confirmar que la compañía europea aeroespacial Airbus estaba preparando el traslado de la producción de alas de avión de sus factorías en Reino Unido a otros países de la UE, EEUU o China. Esta decisión supondría dejar en el aire los 14.000 empleos directos y a los 110.000 indirectos que genera su actividad en las islas británica, así como su aporte de en torno a 9.000 millones de euros al PIB británico.
Por otra parte, este martes la fabricante alemana de automóviles BMW ha advertido desde las páginas del Financial Times de que cerrarán sus plantas en Reino Unido en las que se fabrican modelos de Mini y Rolls-Royce si el Brexit llega a afectar a su cadena de suministro. Actualmente, la alemana cuenta con fábricas en las localidades de Swindon, Hams Hall y Oxford, en las que trabajan 6.300 empleados británicos.
Una advertencia similar ha lanzado el pasado fin de semana el consejero delegado en Reino Unido de la tecnológica germana Siemens, Juergen Maier, que urgió a Londres a que aclare en qué condiciones operará su empresa tras el Brexit. Maier, además, ha criticado la indefinición del Gobierno británico, asegurando que les impide hacer planes de futuro.
Mientras, en el caso de Ferrovial, se trataría de trasladar la sede de su holding internacional de Oxford a la capital holandesa, Amsterdam, para mantener sus sociedades internacionales dentro del marco legal comunitario una vez que se consume la salida de Reino Unido de la UE, tal y como ha confirmado la compañía en la prensa económica.