Es la última retirada de una serie de largas revisiones de importantes automovilísticas relacionados con problemas con los airbags. La nueva decisión de Fiat se debe a diversos fallos con los cinturones de seguridad y la apertura de los airbags, según informa Reuters. Estos fallos han afectado a 1,4 millones de vehículos vendidos en Estados Unidos entre 2010 y 2014, entre ellos modelos como el Chrysler Sebring, el Jeep Patriot o el Compass SUVs.
La semana pasada, General Motors también anunció la retirada de casi 4,3 millones de vehículos en todo el mundo por un fallo en el software que controla la apertura del airbag, un defecto que ya se ha relacionado con un fallecimiento y tres heridos. Es un fallo similar al que aqueja a los vehículos de Fiat; en el caso de Fiat, el problema es que ciertos vehículos equipados con un sensor específico de control frontal se vieron involucrados en algunas colisiones.
En febrero, Continental Automotive Systems confirmó que suministró las unidades de control de airbag defectuosas a cinco millones de vehículos fabricados desde hace cinco años. La compañía advirtió que dichos airbags podrían no abrirse en caso de colisión o incluso abrirse sin previo aviso.
En agosto, la Administración Nacional de Seguridad Vial (NHTSA) estadounidense afirmó que estaban analizando ocho millones de los airbags de Continental Automotive Systems después de que un hombre muriese en Canadá después de que uno de sus airbags se rompiese en su Hyundai.
Además, también la NHTSA informó de que 100 millones de vehículos contienen airbags considerados defectuosos, esta vez de la compañía japonesa Takata, cuyos fallos están vinculados al menos a 14 muertes.