Figma cerró el cuarto trimestre con cifras superiores al consenso y logró despejar dudas sobre su capacidad de crecer de forma rentable. La compañía de software de diseño registró 247 millones de dólares en ingresos, un aumento interanual del 25%, y superó las previsiones del mercado.
El beneficio ajustado por acción alcanzó 0,18 dólares, frente a los 0,12 dólares estimados. La reacción fue inmediata: el valor subió con fuerza en el mercado estadounidense tras la publicación de resultados.
Crecimiento apoyado en clientes empresariales
La compañía elevó su ARR (ingresos recurrentes anuales) hasta los 930 millones de dólares, consolidando su base de clientes corporativos. Más del 60% de los ingresos procede ya del segmento empresarial, donde los contratos multianuales aportan visibilidad.
La dirección destacó que el crecimiento se mantiene sólido pese a un entorno más selectivo en inversión tecnológica. La retención neta de ingresos se situó por encima del 120%, señal de que los clientes amplían gasto dentro de la plataforma.
La inteligencia artificial impulsa el producto
Uno de los factores diferenciales del trimestre fue la integración de nuevas funciones de inteligencia artificial generativa. Estas herramientas permiten automatizar tareas de diseño y acelerar la creación de prototipos.
