UBS Financial Services ha protagonizado uno de los últimos movimientos en este sentido al anunciar la apertura de la UBS Optimus Foundation a sus clientes estadounidenses, todos aquellos que quieran donar parte de su patrimonio a esta Fundación dedicada a la mejora de la salud, la educación y la protección de la infancia en todo el mundo.
Hasta la fecha, la Fundación ha recibido más de 20.000 donaciones, por valor de más de 250 millones de dólares. Y ahora pretende seguir creciendo abriendo la puerta a sus clientes norteamericanos que quieran apoyar causas benéficas como fórmula de emplear parte de su patrimonio. Desde la entidad destacan que el 100% de estas donaciones llegan a los proyectos, encargándose la propia compañía de otro tipo de gastos administrativos.
Los expertos apuntan a que, además de la menor conciencia filantrópica en Europa que en EEUU, existe la duda sobre si los clientes necesitan la banca privada para canalizar este tipo de acciones. En un informe elaborado por AFI y Accenture, recordaban que ejemplos como los de clientes extranjeros que donan parte de su patrimonio a su universidad u otras organizaciones son excepcionales. "El resultado: oferta limitada y demanda casi inexistente para productos que se puedan encuadrar dentro de la propuesta de valor de la industria en el epígrafe de filantropía o mecenazgo".
De su estudio, se desvela que solo una entidad internacional reconoce un planteamiento diferente en este campo, para implicar al cliente a través una apuesta estratégica y de manera totalmente profesionalizada. Esta entidad articula este objetivo con un departamento central de asesoramiento dedicado íntegramente desde hace diez años a prestar este servicio de inversiones filantrópicas a las distintas filiales, incluida la española.
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