Como canalizador de enormes flujos económicos, el sector financiero puede impactar sobre la vida de la gente y su entorno. Por eso, seleccionar proyectos con impacto social y medioambiental pasa a ser una de las prioridades de las entidades.
La banca ha entendido que los clientes, accionistas y la sociedad en general demandan algo más que una empresa que se dedique a ofrecer unos servicios. El ejemplo es CaixaBank, que persigue en particular cuatro Objetivos de Desarrollo Sostenible, para lo que ha destinado una financiación de 4.691 millones de euros.
Dichos objetivos son los siguientes: ODS 1, fin de la pobreza; ODS 3, salud y bienestar; ODS 4, educación de calidad; y ODS 8, trabajo decente y crecimiento económico.
El informe de impacto social elaborado en colaboración con Deloitte y auditado por PricewaterhouseCoopers (PwC), analiza las principales asignaciones de recursos de la cartera social de la entidad.
– Por lo que respecta al ODS 1, CaixaBank ha destinado, a través de MicroBank, 972 millones de euros, cuyo objetivo ha sido incrementar el acceso a servicios financieros de colectivos en situación de vulnerabilidad. En total, se han concedido 239.928 microcréditos a familias.