Según Dealogic, el dato total de nueva deuda (bonos y préstamos sindicados) de las corporaciones aumentó el ejercicio pasado en un 3%, hasta un récord post-crisis de 1,075 billones de euros. Los bonos supusieron un 39% de esta cifra, frente al 43% de 2013.
Y es que, las emisiones de bonos se contrajeron en 2014 un 6%, hasta los 419.000 millones de euros, mientras que los préstamos crecieron un 9%, hasta los 656.000 millones. Destacar que los volúmenes de "petición" fueron inusualmente débiles en los últimos tres meses del año, especialmente para los préstamos (que se situaron en el nivel más bajo desde el tercer trimestre de 2009).
"Esta tendencia ha continuado en 2015, con las emisiones de bonos y los préstamos en mínimos desde 2010 y 2011, respectivamente", explican los analistas de Fitch.
La fragilidad de la recuperación económica en Europa, con el sector empresarial invirtiendo de forma cauta ante las presiones deflacionistas, unida a un panorama de deuda abundante y de bajo coste, "la demanda llegará principalmente para cubrir necesidades de financiación o para operaciones de fusión y adquisición (M&A por sus siglas en inglés) más que para necesidades de capex (inversión)", adelanta la agencia de calificación crediticia.
Financiación por sectores y regiones