En tiempos de crisis como la actual surgen también las grandes oportunidades. La innovación se ha posicionado como el catalizador para afrontar esta coyuntura y para adelantarse a las nuevas necesidades que han surgido a raíz de la pandemia. De hecho, muchas empresas han tomado nota de esto y han impulsado proyectos tractores en esta nueva realidad relacionados con la salud digital, la formación, la inteligencia artificial o con el futuro del trabajo, entre otros.
Ángeles Delgado, presidenta de Fujitsu, lo decía en un congreso de CEDE: «Cuando hablamos de reimaginar nuestro tejido empresarial, de transformar nuestras empresas y de cómo hacerlo, la respuesta indudablemente pasa por la innovación». En la misma línea, la presidenta de Cotec, Cristina Garmendia, ha señalado que «la innovación venía siendo un agente imprescindible del cambio y ahora lo es más que nunca».
Precisamente, para conocer cómo había afectado la pandemia a las compañías, desde Empresa Nacional de Innovación (Enisa), entidad perteneciente al Ministerio de Industria, Comercio y Turismo y centrada en financiar proyectos innovadores de emprendedores y pymes a través de préstamos participativos, hicieron un análisis de las empresas que les pidieron una renegociación de su préstamo porque «están pasando un mal momento» y la primera conclusión para plantear este plan de recuperación y transición es el elevado número de micropymes. «Tenemos un tamaño muy pequeño», asevera Bayón y recalca que «alguien que quiera competir en el mercado global necesita tener un mínimo de tamaño o de asociación para innovar, si no es imposible» y alude a que este tipo de empresas son las que más han caído en esta crisis, las formadas por uno o tres empleados.
«Es la mentalidad emprendedora y el espíritu innovador lo que nos ayudarán a salir de esta crisis», expresó en un evento online José Bayón, CEO de Enisa. A lo anterior agrega que hay un reto de convertir el emprendimiento en «algo sistémico, que tiene que estar implicado en todos los niveles» para que, al mismo tiempo, conviertan a España en un país con un modelo productivo «más sostenible en todos los sentidos y que aguante mejor las crisis».
