La economía finlandesa volvió a entrar en recesión técnica tras registrar una caída del PIB del 0,4% entre abril y junio, encadenando tres trimestres seguidos sin crecimiento, según datos preliminares difundidos por la agencia nacional de estadística Tilastokeskus.
El PIB se había estancado en el primer trimestre del año (-0,02%) y retrocedió un 0,2% en el último trimestre de 2024, afectado por la debilidad del consumo. Entre abril y junio, el gasto de los hogares cayó un 1,3% y el de las administraciones públicas un 1%.
«El signo de los últimos tres trimestres es ahora negativo, por lo que, en términos técnicos, Finlandia está de nuevo en recesión. El punto más débil fue claramente el consumo privado, que no ha comenzado a repuntar pese a los enérgicos esfuerzos», señaló Jukka Appelqvist, economista jefe de la Cámara de Comercio, en declaraciones a la agencia STT.
Las exportaciones descendieron un 0,2% respecto al trimestre anterior, mientras que las importaciones crecieron un 2,5%. En contraste, la inversión pública aumentó un 5,1% y la privada un 2,9%, lo que aportó cierto dinamismo.
El enfriamiento económico se reflejó en el mercado laboral, con la tasa de desempleo subiendo al 10,2% en el segundo trimestre, frente al 9,3% del mismo periodo de 2024. Este nivel sitúa a Finlandia como el segundo país de la Unión Europea con más paro, solo por detrás de España.