Gestha lamenta que en la última década se haya perdido en gran medida la progresividad del sistema tributario evidenciándose un trato diferente para las rentas del trabajo y las del capital, ya que los contribuyentes con menos ingresos pagan paradójicamente más impuestos que las grandes fortunas. Actualmente, la mayor carga impositiva la soportan los contribuyentes con ingresos anuales por debajo de los 30.000 euros; un total de 15,8 millones de personas de las que 14 millones son trabajadores y pensionistas.
Asimismo, los Técnicos señalan que los impuestos indirectos (como el IVA, que todos los ciudadanos pagan independientemente de su situación económica) tienen demasiado peso en el sistema tributario español, que sobrepasa en 6.000 millones anuales la media europea, ya que gravan a todos los contribuyentes por el mismo rasero con independencia de su capacidad económica.
Frente a la aprobación de medidas regresivas que está acentuando la brecha de la desigualdad, Gestha, desde la Plataforma por la Justicia Fiscal (en la que se integran asociaciones y sindicatos como CCOO, USO, ATTAC España, Economistas sin Fronteras, Oxfam Intermón, EAPN España, FONGDCAM, InspirAction, Observatorio de la RSC, Publiquen lo que pagan y Alianza contra la Pobreza), propone diseñar una política tributaria más cercana a la realidad social española, es decir, más general, equitativa y progresiva, de forma prioritaria a través de una lucha decidida contra la evasión y elusión fiscal. En la actualidad la tasa de economía sumergida que hay en España supone casi el 25% del PIB, lo que se traduce en que más de 253.000 millones de euros escapan al control fiscal.
Según Gestha, en un escenario de austeridad y recortes de políticas sociales no puede resultar indiferente que la fiscalidad siga caminando hacia medidas como la bajada del tipo nominal de los impuestos de Sociedades, Sucesiones o Patrimonio. Igualmente, cree que figuras como las SICAVS o las ETVEs no deberían tener un gravamen mínimo o exención cuando favorecen la evasión y la elusión de impuestos. Las grandes empresas y fortunas (los principales beneficiados por estos vehículos de inversión) son responsables del 72% del fraude fiscal, a pesar de lo cual, solo concentran el 20% de los esfuerzos de Hacienda en este segmento.
Los pilares de la justicia fiscal