El holandés se ha mostrado preocupado en más de una ocasión por la forma en la que se está aplicando el Pacto de Estabilidad y Crecimiento europeo. "No parece del todo objetivo", señalaba en una comparecencia ante el Comité de Economía y Finanzas del Parlamento Europeo.
A su juicio, no se pueden flexibilizar las condiciones del Pacto a Francia "porque sea Francia". Esta situación podría perjudicar directamente a España si finalmente la Comisión opta por imponerle una multa por incumplimiento de los objetivos de déficit.
"Si tenemos un acuerdo entre todos, es importante que todos cumplamos. El papel de la Comisión es crucial cuando se trata de la interpretación de la flexibilidad y si los Estados miembros consideran que la decisión de la Comisión no es objetiva, porque hay grandes países que son tratados de forma diferente a otros pequeños, eso me preocupa. Y veo que los ministros también están preocupados. La Comisión es la guardiana de los Tratados y debería actuar con claridad, transparencia y objetividad", explicaba Dijsselbloem en la Eurocámara.
El presidente del Eurogrupo no considera correcta la vía de la relajación de las reglas. Sin embargo, la posibilidad de que no se dé a España la misma flexibilidad de la que ha disfrutado Francia podría tensar las relaciones con Bruselas. El ministro español de Economía en funciones, Luis De Guindos, aseguraba desde Luxemburgo que sería un sinsentido que España recibiera una multa por el incumplimiento de los objetivos de déficit.
Según explicaba, España es el país que más crece, que más ha reducido sus desequilibrios macroeconómicos y su déficit público. En declaraciones a la prensa antes de participar en el encuentro de ministros de Finanzas de la eurozona, De Guindos volvía a hacer hincapié en la buena marcha de la economía española e insistía en que no habrá sanción de ningún tipo.