Todo empezó con una pregunta incómoda: ¿y si el cáncer pudiera detectarse antes de dar la cara? En un laboratorio de Barcelona, investigadores vinculados a la Universitat Pompeu Fabra y al CRG empezaron a buscar señales invisibles en la sangre. No buscaban curar, sino llegar antes.
Así nació Flomics Biotech en 2018, con la ambición de cambiar el momento en que empieza la medicina.
La idea se apoya en algo tan sencillo como complejo: una extracción de sangre. A partir de ahí, la startup analiza ARN libre circulante con algoritmos de inteligencia artificial para detectar patrones asociados al cáncer.
Su test ya es capaz de identificar cinco tipos —pulmón, próstata, páncreas, mama y colorrectal— y avanza hacia una detección aún más amplia. Convertir un gesto rutinario en un diagnóstico precoz es el núcleo de su propuesta.
Tiempo de ensayos
El salto del laboratorio al mercado no fue inmediato. João Curado, CEO, y André Guedes, COO, lideraron un equipo científico que tuvo que traducir años de investigación en un producto validable. Ensayos, datos y más datos. La clave estaba en demostrar que la tecnología no solo funcionaba, sino que podía integrarse en sistemas sanitarios reales.
Los resultados empiezan a sostener el relato. Flomics ha trabajado con más de mil muestras y ha alcanzado niveles de precisión que abren la puerta a su uso clínico.
Además, la compañía sigue ampliando capacidades: según avances recientes, su tecnología podría escalar hacia la detección de más tipos de cáncer, reforzando su valor como herramienta de cribado. El objetivo ya no es uno, sino muchos cánceres a la vez.
Más inversión
El crecimiento también se mide en confianza inversora. La startup cerró en 2024 una ronda de financiación de 1,1 millones de euros y ha superado campañas de crowdfunding con cientos de inversores.
A esto se suma el reconocimiento del sector, como el premio al mejor equipo, que pone el foco en su combinación de talento científico y ejecución empresarial.
El impacto potencial explica el interés. En España, los cánceres que aborda Flomics figuran entre los más diagnosticados. Detectarlos en fases tempranas cambia radicalmente el pronóstico y reduce la carga para el sistema sanitario.
La propuesta no es solo tecnológica: plantea un cambio de paradigma hacia una medicina preventiva, accesible y basada en datos. Detectar antes es, en muchos casos, salvar más.
La hoja de ruta ya mira a Europa. Flomics trabaja para validar clínicamente su test y aspira a lanzarlo en los próximos años, con la vista puesta en ampliar su plataforma a nuevas patologías.
La visión es clara y ambiciosa: que una simple muestra de sangre sea capaz de anticiparse a la enfermedad. Porque a veces, la innovación no consiste en hacer más, sino en llegar antes.