Pierre-Olivier Gourinchas, economista jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI), ha advertido que las presiones políticas sobre los bancos centrales son prácticas «siempre contraproducentes», en referencia indirecta al caso de Donald Trump y sus intentos por influir en la Reserva Federal (Fed).
Desde que regresó a la Casa Blanca, Trump ha intensificado sus críticas al presidente de la Fed, Jerome Powell, al que apoda «Tardón Powell», y ha pedido abiertamente que el organismo reduzca más los tipos de interés, situados actualmente entre el 4% y el 4,25%, tras el recorte de un cuarto de punto en septiembre.
Durante la presentación del nuevo informe de Perspectivas de la Economía Mundial (WEO), Gourinchas señaló que, a medida que las restricciones fiscales se endurecen, las presiones sobre los bancos centrales aumentan.
«Las peticiones de flexibilización monetaria para apoyar la actividad o reducir el coste de la deuda pública a expensas de la estabilidad de precios siempre resultan contraproducentes», afirmó.
Erosión del buen gobierno
El informe dedica un apartado a la erosión de la buena gobernanza y la independencia institucional, en el que el FMI insiste en la necesidad de políticas monetarias claras, transparentes e independientes.
