En el marco del edadismo y, lejos de pensar que debido a la trayectoria profesional de una persona se posee más conocimientos, no obstante, se tiende a psicoanalizar o incluso menospreciar a un profesional dentro de la empresa por su edad.
“Es una situación que ocurre en más empresas de las que nos imaginamos. Son organizaciones que no han incorporado la meritocracia como su modelo de gestión de personas. Pero es evidente que lo importante son los conocimientos, el esfuerzo y el compromiso, con independencia del género, la etnia o la edad.”, declara Adolfo Ramírez.
Un claro ejemplo se da con frecuencia en el ámbito de la digitalización, con una errónea tendencia a pensar que “sénior” y “tecnología” no casan y, lo cierto, es que en dicha acepción hay poco (o nada) de cierto. Es una realidad que Ramírez achaca a una cuestión de actitud y no de edad.
“Los buenos profesionales no tienen ningún problema en desarrollar los nuevos procesos digitales y aplicar en su actividad cotidiana las nuevas tecnologías”.
En cuanto preguntamos al experto si está a favor o en contra del emprendimiento en personas de más de 55 años, Ramírez lo tiene claro: