Tras realizar un recorrido por los diferentes sectores económicos en el que los protagonistas han sido los emprendedores, los autónomos, las pymes y las grandes empresas, la última jornada de la Cumbre Empresas españolas liderando el futuro, organizada por CEOE, llega a su fin, no sin antes completar este viaje con la visión empresarial de las organizaciones territoriales. Su importancia ha sido destacada por el presidente de la patronal, Antonio Garamendi, quien ha recalcado que defienden «una España diversa y en ella están los territorios».
El presidente de la Confederación Empresarial de Madrid (CEIM) y vicepresidente de la CEOE, Miguel Garrido, comienza haciendo balance sobre lo ocurrido hasta ahora y así exponer sus propuestas. Se muestra crítico con la actuación del Gobierno y comenta que «en esta pandemia se hicieron muchas cosas mal, se minusvaloró la gravedad de la situación», algo que llevó a retrasar muchas decisiones que hicieron que después fuesen más «dramáticas», además de incrementar la dificultad en las empresas españolas para salir de la crisis. Afirma que se cometieron muchos errores y se tomaron decisiones «equivocadas, erráticas y cambiantes». Sobre este último punto el dirigente explica que sucedió «en buena medida porque no se contó con el asesoramiento y la opinión de los que realmente saben (los empresarios)».
En este día de recapitulación de ideas, Garrido indica que hay que saber que la verdadera prioridad debe ser el empleo, y para ello, insiste en que es necesario apoyar a las empresas. «En la disyuntiva entre subsidios o empleo, un subsidio alivia una situación, mientras que a través del empleo se ayuda a evitarla, dando proyección personal y profesional y se contribuye a generar riqueza». En este punto, sobresale de nuevo una palabra muy subrayada por los diferentes dirigentes que han intervenido a lo largo de estas jornadas y es flexibilidad, desde todos los puntos de vista posibles, para adecuar su estructura de gastos a la actividad actual. En términos laborales, Miguel Garrido se refiere, una vez más, a la necesidad de extensión de los ERTEs hasta que se reactive la actividad y continúa señalando que «debemos tener un marco fiscal incentivador de la actividad«. En definitiva, aboga por mejorar la recaudación a través de la lucha contra el fraude y la economía sumergida y no incrementando la presión fiscal a las empresas, porque considera que tendría un efecto «contrario».
Miguel Garrido, presidente de la Confederación Empresarial de Madrid (CEIM) y vicepresidente de la CEOE
El presidente de CEIM concluye poniendo la mirada en el futuro señalando que vendrán tiempos duros y recuerda que «el principal escudo social es el empleo y hay que escuchar más a los empresarios», siendo esta su fórmula para salir victoriosos de esta situación