Ford mantiene conversaciones con el grupo chino Geely para compartir capacidades de fabricación en Europa, según fuentes citadas por Bloomberg. El diálogo se produce en un momento clave para la industria del automóvil en el continente.
El objetivo pasa por optimizar costes, mejorar el uso de plantas y ganar flexibilidad industrial en un mercado presionado por la transición al vehículo eléctrico, la competencia asiática y la caída de márgenes en algunos segmentos tradicionales.
Las conversaciones estarían todavía en una fase preliminar y no implican, por ahora, un acuerdo cerrado. Aun así, reflejan un cambio de enfoque en el sector, donde las alianzas industriales ganan peso frente a los desarrollos en solitario.
Más sostenibilidad
Para Ford, Europa sigue siendo una región estratégica pero compleja. La compañía lleva tiempo ajustando su huella industrial y su catálogo para adaptarse a la nueva demanda. Para Geely, una posible cooperación permitiría reforzar su presencia europea aprovechando infraestructuras ya existentes.
El movimiento encaja con una tendencia más amplia: fabricantes históricos y grupos emergentes buscan modelos compartidos de producción para sostener la rentabilidad sin renunciar a escala ni velocidad de ejecución.
