François Bayrou, primer ministro francés, ha lanzado las alertas sobre la complicada situación económica en la que se encuentra el país. El elevado endeudamiento, una producción insuficiente y con un nivel de empleo por debajo de sus competidores han llevado a la nación gala a lo que su primer ministro ha calificado como situación catastrófica.
Por el momento, el gobierno francés ya ha anunciado la puesta en marcha de un plan de choque que se activará de inmediato con el objetivo de mitigar los efectos adversos que esta situación está provocando en la economía del país.
«La supervivencia del país está en juego», ha asegurado el mandatario, y ha hecho una llamada a distintos sectores para que presenten propuestas y soluciones antes de que llegue el verano. También a apelado a la opinión pública. «Solo la toma de conciencia de nuestros ciudadanos puede respaldar la acción pública», ha asegurado.
Bayrou también ha explicado que las crisis a nivel internacional han agudizado la situación económica francesa. Esto ha obligado a incrementar el gasto en defensa y a abordar las repercusiones de la guerra comercial que fue iniciada por el presidente de EE.UU., Donald Trump.
Por su parte, Éric Lombard, ministro de Economía, ha indicado que para el próximo año se requerirá un ajuste de 40.000 millones de euros, con el fin de mantener el déficit público en el 4,6 % del PIB. En este contexto, Bayrou retrató a Francia como un país que «no produce lo suficiente y no trabaja lo suficiente», a pesar de tener «el nivel de gasto público más alto del mundo», llevando al país a un estado de endeudamiento alarmante.
