El polémico texto, que ha dejado casi en ‘jaque’ a todo el país debido al desabastecimiento de combustible, provocará una nueva oleada de paros y bloqueos en los sectores estratégicos. "Retirar el texto sería malo para los asalariados. Mi puerta está siempre abierta, siempre estoy dispuesto a hablar" pero "considero que es mi responsabilidad ir hasta el final", declaró el primer ministro, Manuel Valls, en una entrevista a Le Parisien.
La crisis de abastecimiento de combustible continuará, por lo tanto después de una semana con largas esperas en las gasolineras de todo el país ante la escasez provocada por el bloqueo de depósitos y refinerías por los piquetes y huelguistas.
El Gobierno se mantiene firme, cierra filas en torno al proyecto de ley y promete aguantar el desafío sindical durante el mes que queda para su ratificación definitiva en la Asamblea Nacional. "Mantengo mi posición porque pienso que es una buena reforma y que debemos avanzar hacia su adopción", ha dicho el presidente de Francia, François Hollande, sobre una reforma que apoya la patronal francesa e instituciones como el Fondo Monetario Internacional (FMI), pero que rechaza el ala más a la izquierda del Partido Socialista (PS).
Entre los puntos más polémicos de la llamada "ley El Khomri", por el apellido de la ministra de Trabajo, Myriam El Khomri, es el techo orientativo a las indemnizaciones por cese, las condiciones para justificar un despido económico o la prevalencia de los acuerdos entre empresarios y trabajadores frente a los convenios colectivos.