Por el contrario, los mercados estadounidenses, aunque comenzaron la jornada al alza, cerraron en negativo, sin que hubiese un catalizador detrás de este cambio de rumbo.
Con esto, los mercados occidentales cerraron el pasado miércoles un año errático en el que se ha constatado un comportamiento divergente entre las bolsas de EEUU y Europa ?los índices estadounidenses han cerrado el ejercicio con ganancias superiores al 10%, mientras que los principales índices europeos han cerrado con tendencias mixtas, pero sin grandes cambios? reflejo del diferente momento económico que atraviesan ambas regiones, la primera en clara recuperación económica, y la segunda que no acaba de arrancar.
Esta situación se ha reflejado en la evolución del euro, que ha perdido un 6% contra el dólar, adelantando un paulatino endurecimiento de la política monetaria por parte de la Reserva Federal (Fed) en 2015 mientras que el Banco Central Europeo (BCE) muy probablemente tenga que incrementar su estímulo económico con la compra de bonos soberanos.
Con esto, los mercados de valores inician un año 2015 con varios frentes abiertos: i) en Europa los inversores tendrán que seguir vigilando de cerca la evolución de la economía, con ciertos países, especialmente Grecia, Italia y Francia, en el centro de atención. Las elecciones legislativas anticipadas en Grecia, convocadas para el próximo 25 de enero, pesarán sobre la evolución de los índices, por la incertidumbre que genera que el partido de extrema izquierda Syriza pueda tomar el control del país; ii) en este contexto, y con la inflación bajo mínimos (y en tasas negativas en algunos países) los mercados apuestan por que el BCE decida finalmente implementar un programa de compra de bonos soberanos, por lo que las declaraciones que hagan los miembros del organismo al respecto, serán analizadas en detalle por los mercados; iii) en el lado opuesto de la balanza, la fortaleza económica de EEUU y el Reino Unido se traducirá en el inicio de subidas de tipos en ambos países. En este sentido, creemos que los bancos centrales han tomado nota de situaciones pasadas y procurarán que este movimiento se produzca de forma suave sin graves alteraciones de los mercados financieros; iv) por otro lado, la caída del precio del crudo, que en 2014 ha perdido cerca de la mitad de su valor, algo inesperado para los mercados, seguirá siendo otro de los factores a vigilar; v) ligado a esto, la evolución de la economía china, para la que algunos analistas pronostican que no alcanzará su objetivo de crecimiento del 7% el próximo año, seguirá también presente en la mente de los inversores; y vi) finalmente, no podemos olvidarnos de las tensiones geopolíticas, con un Oriente Medio como siempre altamente inestable y con Rusia en una situación económica difícil, que posiblemente debería centrar los esfuerzos de su impredecible presidente Vladimir Putin, si bien no podemos descartar que éste se decante por incrementar sus movimientos territoriales expansionistas.
Con todo esto, esperamos que hoy las bolsas europeas abran ligeramente a la baja, recogiendo el movimiento de Wall Street del pasado miércoles y los malos datos del PMI del sector manufacturero chino que se publicaron ayer. Posteriormente, será este mismo índice, que se publica hoy para las economías europeas y EEUU, el que tome el protagonismo del día. En cualquier caso, esperamos que los volúmenes de contratación se mantengan bajos. Hoy la bolsa japonesa y la de Shanghái se mantienen cerradas.
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