"La historia reciente nos muestra que el primer dato de empleo de agosto generalmente sorprende a la baja, sólo para ser revisado al alza de forma sustancial en los meses siguientes", afirman los analistas de Credit Suisse.
Cualquier cifra por encima de 200.000 (220.000 es la media del consenso) habría sido interpretada por el mercado como un factor de presión para que la Fed comience a subir los tipos en septiembre, aunque actualmente a esta fecha sólo se le da una probabilidad del 35%, tras las recientes turbulencias registradas por las Bolsas y el temor a un "aterrizaje forzoso" en China. Mientras que por debajo de los 190.000, como ha sido el caso, se podría hablar de un dato "débil", aunque hay que tener en cuenta los factores estacionales, así como la caída de la tasa de paro y el repunte salarial.
En este sentido, Chris Williamson, economista jefe de Markit, califica este Informe de "mixto" y considera que ofrece una frustrante y escasa nueva información sobre si la Fed comenzará a subir los tipos. Considera que los puestos de trabajo creados son "lo suficientemente sólidos y tranquilizadores sobre el buen estado de salud del mercado laboral", asimismo, confía en que, como en julio, el dato se revise al alza.
"Por tanto, no es tan débil como para justificar no subir los tipos", especialmente ante la caída de la tasa del paro hasta mínimos de siete años y medio, y también del 5,2% que es considerado por la Fed como "pleno empleo". Sin embargo, este indicador se ve compensado por un crecimiento salarial que "sigue siendo decepcionante".
En cualquier caso, concluye, todos estos datos se ven "desdibujados por la actual volatilidad de los mercados financieros y la deteriorada imagen de China". Así, reconoce que es posible que la Fed suba los tipos en septiembre, pero lo más probable es que "espere más tiempo" para evaluar el impacto de la reciente inestabilidad.