La palabra recesión, junto con inflación, han sido, sin lugar a dudas, las dos más repetidas en los diversos anuncios de perspectivas para 2023. Ahora bien, la situación ha ido cambiando con el paso de los meses y a tenor de los datos macroeconómicos que se han ido conociendo. Durante el último trimestre del 2022, eran muchos los expertos que daban por hecha la recesión en 2023, aunque fuera técnica y se situará a mitad o finales de año. Sin embargo, ahora esas perspectivas han comenzado a variar. La recesión parece algo más lejano y menos probable, o eso parece teniendo en cuenta los últimos datos conocidos del PIB americano y de la ralentización de la inflación.
“La economía estadounidense sigue esquivando la recesión, según el último informe del PIB. El gasto de los consumidores sigue siendo fuerte, tanto a nivel nacional como mundial. Es difícil que se produzca una recesión cuando la demanda es tan resistente, y eso es una buena noticia para un mercado preocupado por el futuro de la economía”, comenta Callie Cox, analista para Estados Unidos de eToro.
¿Cuál es el escenario económico actual?
En estos momentos, la inflación ha comenzado a descender – antes en Estados Unidos que en Europa –, los datos de desempleo no malos, los indicadores de actividad económica se están manteniendo por encima de esos 50 puntos y la confianza de los consumidores e inversores se ha recuperado en los últimos meses. Sin embargo, no habría que fiarse de estos especialmente.
“La rigidez del mercado laboral se interpreta erróneamente como un signo de fortaleza económica. Por el contrario, refleja una oferta de mano de obra limitada: en Estados Unidos, el envejecimiento de la población ha reducido la participación laboral; en Europa, la expansión del sector público ha reducido la reserva de trabajadores que las empresas del sector privado pueden contratar. La elevada presión salarial sólo podría eliminarse con una recesión grave. Creemos que nos encontraremos en la inusual situación de que la recesión no se traduzca en un crecimiento moderado de los salarios”, explican desde BlackRock.
¿Habrá una recesión en 2023?
Esta es la pregunta del millón en estos momentos, y es que los analistas coinciden en señalar que sí la habrá, pero los datos, al menos por el momento, siguen mostrando fortaleza.