Durante el desarrollo de esta semana, los mercados e inversores, así como los Gobiernos y los propios ciudadanos, mantienen la atención puesta en las nuevas decisiones que el Banco Central Europeo pueda adoptar tras su reunión en materia de política monetaria.
Las reuniones de los bancos centrales, junto a la evolución de la inflación o la ralentización de la economía, es uno de los eventos que mayor atención ha acaparado durante el último año.
En cuanto a las decisiones que Christine Lagarde pueda adoptar mañana, la balanza se inclina más hacia el lado de quienes esperan una reunión sin cambios en los tipos de interés. Sin embargo, como ya es tradición, los mercados esperarán impacientes la comparecencia de la presidenta de la institución monetaria para descifrar las pistas que pueda dar sobre los futuros movimientos del banco central.
Según explica François Rimeu, estratega senior de La Française AM, “el Banco Central Europeo mantendrá sus tipos de interés oficiales” ya que la inflación subyacente “tiende a la baja”, aunque sigue lejos de situarse en el objetivo del 2%. Sin embargo, el experto de La Française AM, considera que la última subida de los rendimientos de la deuda europea “está endureciendo las condiciones monetarias y debería debilitar la trayectoria de crecimiento de la eurozona”, lo que explicaría un alto en el camino por ahora.
“La comunicación del BCE se centrará en unos tipos de interés más altos durante más tiempo para volver a situar la inflación en su objetivo del 2% para finales de 2025”, apostilla Rimeu.