La región de ASEAN, formada por Myanmar, Brunéi, Camboya, Filipinas, Indonesia, Laos, Malasia, Singapur, Tailandia y Vietnam, se ha convertido en una de las principales áreas de crecimiento económico de todo el mundo. Estos diez países representan ya la quinta potencia mundial, y se espera que lleguen al cuarto lugar al inicio de la próxima década.
Uno de los principales factores que impulsan este crecimiento es la demografía. La región acoge hoy a 650 millones de personas, de las cuales 150 millones son clase media. Para 2030, se estima que la clase media en la región se va a multiplicar por 2,5, llegando hasta los 350 millones de personas. Es decir, va a haber un número de personas de clase media igual al de la población de todo Estados Unidos.
En el corto plazo, según los datos del Banco Mundial, el crecimiento de la región será de un 4,5 % frente al 5,1 % de 2023. Pese a la desaceleración, el organismo internacional lo achaca a un mayor proteccionismo y a un escenario más incierto a nivel macroeconómico.
Las oportunidades
Las oportunidades en la región son diversas y tienen que ver con las de una población muy joven, cuya media de edad es de 30,2 años; una clase media creciente y unos sectores en estado embrionario. Solo hay que ver el potencial del sector bancario.
Solo el 27 % de los adultos de la región tiene cuentas bancarias, mientras que la penetración de los smartphones supera el 100 %. Por tanto, los niveles de inclusión financiera y la tasa de bancarización están llamados a aumentar en los próximos años al mismo ritmo que lo hagan los ingresos per cápita y la creciente clase media.