Las autoridades monetarias se quedan sin "munición", apuntan algunos expertos. Otros advierten que se ha ido demasiado lejos en la flexibilización monetaria. Mientras, hay analistas que consideran que hace falta algo más: inversión, incentivos impositivos… de los que pueden para terminar de apuntalar la recuperación.
De momento, Japón, Corea o Canadá han escuchado estas ‘voces’ y han anunciado planes de estímulo fiscales, mientras que los economistas del equipo de research de Bank of America Merrill Lynch creen que es probable que Estados Unidos y Reino Unido ‘sigan sus pasos’.
Medidas, explican estos expertos, que "deberían beneficiar a la renta variable mundial, no sólo directamente a determinados sectores con menos impuestos y más gasto, sino también por su impacto en la mejora del crecimiento y la confianza". Y, añaden: "Incluso sin que se esperen grandes estímulos, estas políticas sigue dando un pequeño apoyo al PIB en la Zona Euro y China".
Este tipo de ayudas, subraya la firma, "puede ayudar a mantener la productividad y el potencial, con inversión en infraestructuras y simplificando los esquemas tributarios, en un momento en el que el crecimiento se ha ralentizado notablemente en todo el mundo".
Sí, hay riesgos, reconocen, pueden ser planes mal diseñados o supeditados a intereses personales, pero este tipo de casos son puntuales, más que intrínsecos.