Con los datos a cierre de junio "sobre la mesa", la representación femenina dentro de la firma ha aumentado, pero aún hay un largo camino por recorrer. Así, el número total de mujeres empleadas del grupo en Europa, Oriente Medio y África (EMEA por su siglas en inglés) se mantiene apenas sin cambios: 37% (mismo porcentaje en diciembre de 2014 y frente al 35% de 2013).
Mientras que el 28% de los profesionales de la inversión son mujeres, frente al 29% a finales del año pasado (y el 13% de hace dos). Destaca el repunte entre los miembros de la junta directiva (22% vs. 13% en 2013, igual que en 2014) y del consejo (19% vs. 16% y 11%, respectivamente).
"Creemos que las empresas con diversidad real están mejor gobernadas y, por tanto, cosechan mejores rendimientos en su negocio y resultados para sus clientes", afirma Mark Burgess, CIO de Columbia Threadneedle Investments EMEA. Así, reconoce que aunque sus cifras en este sentido están en línea con las del resto de gestoras de Europa, "vamos atrasados con otras profesiones, pues en estos momentos, por ejemplo, el número de mujeres empleadas en Reino Unido es el más alto de la historia".
En este sentido, considera que divulgar estos datos es "un paso más hacia la mejora en la igualdad y consideramos que podemos hacer aún más para atraer más mujeres a esta industria". Y, es que, destaca las "mujeres tienden a meditar más, ser más reflexivas y a tener una perspectiva de largo plazo, habilidades clave y atributos necesarios para una carrera exitosa en la gestión de fondos".
Sin embargo, el sector en general no parece tan interesado en avanzar hacia una mayor presencia femenina. Según una encuesta elaborada por Hermes Investment Management, tan sólo un 23% de los inversores institucionales consultados consideraba importante que haya mujeres en las juntas, mientras que apenas un 19% consideró una buena idea la imposición de cuotas.