En un entorno de tipos bajos y beneficios empresariales que van a ir hacia arriba, la renta variable se ha convertido en el activo estrella de las cartera para el conjunto de 2014. Sin embargo, y aunque la predisposición a asumir algo más de riesgo es evidente entre los inversores españoles, el perfil conservador está aún muy arraigado entre ellos.
En este escenario, los fondos mixtos flexibles abren una ventana de oportunidades a esos perfiles que desean mayores rendimientos en sus carteras sin extremar el riesgo que asumen. El Gesconsult Leon Valores Mixto Flexible es un buen ejemplo de cómo, incluso en momentos difíciles, el largo plazo en la renta variable suele traer alegrías a los inversores.
"Con una gestión enfocada a la rentabilidad, a buscar oportunidades concretas y a ser ágil con la liquidez, tendremos rendimientos que a largo plazo superan a la renta fija y a otros muchos activos", explican desde la gestora, que insiste: "la renta variable es el mejor activo para invertir, siempre y cuando esté bien gestionada".
Este fondo mixto de renta variable invierte entre un 30% y un 70% en renta variable y permite adaptarse a las mejores condiciones del mercado. Su cartera se centra en activos españoles, pero no excluye la inversión en activos europeos cuando el entorno lo requiere.
Ahora mismo, la idea es de repartir el pastel de la inversión en un 50%-50%. Con esta estrategia "el fondo ha ganado en 10 años un 64,71%, más que el Ibex y el Eurostoxx y, lo que es más importante, "con un tercio de la volatilidad del selectivo español", aseguran desde la entidad.