Glovo ha dado un paso decisivo en su transformación laboral: ya no permite trabajar como repartidor autónomo.
La empresa ha comenzado a emplear directamente a 14.000 repartidores, como parte de un proceso que podría ampliar esa cifra en las próximas semanas.
El cambio se produce tras la investigación abierta en Barcelona para determinar si la plataforma vulneraba los derechos laborales de sus trabajadores. Glovo, propiedad del grupo alemán Delivery Hero, ya había adelantado en diciembre que modificaría su modelo de colaboración.
34.000 ofertas, 14.000 contratos y un modelo en transición
La compañía envió en junio propuestas de contratación a más de 34.000 repartidores activos, aunque por ahora solo algo menos de la mitad ha aceptado el nuevo vínculo laboral.
Los que han firmado siguen repartiendo en las más de 900 ciudades en las que Glovo ya opera.
