La primera Junta de Accionistas de CaixaBank después de absorber Bankia deja la certeza de que es un movimiento audaz que sitúa a la entidad en una posición de liderazgo para afrontar los numerosos retos que plantea el porvenir. José Ignacio Goirigolzarri, presidente del primer banco en activos en España, se estrena negando triunfalismos y asegurando que el deber de los gestores «es asegurar la sostenibilidad en el futuro».
Goirigolzarri ha dicho a los accionistas que «la sostenibilidad pasa por que la sociedad lo encuentre útil», es decir, que el proyecto se asiente sobre la resolución de necesidades sociales. Asimismo, afirma que no todo vale para generar ingresos, sino que «los resultados deben estar basados en un modelo de gestión responsable».
«Estar cerca de nuestros clientes cubriendo sus necesidades financieras y brindando un servicio excelente», dice Goirigolzarri que son sus prioridades al frente de la presidencia. En ese sentido, reafirma el «fuerte compromiso con la inclusión financiera», y cita que, después de la fusión, CaixaBank es la única entidad en hasta 365 municipios.
Por otro lado, el origen social del banco sigue presente después de más de un siglo de actividad a través de la Fundación «la Caixa», que lleva a cabo su labor gracias a los ingresos que obtiene como accionista del banco. Goirigolzarri dice que en el banco están «muy orgullosos» de la relación con la Fundación.
Después, el presidente ha hecho un repaso de la situación en el entorno bancario y cómo la afrontará CaixaBank. En primer lugar, se refiere a los tipos de interés en mínimos e incluso en negativo, lo que antes se interpretaba como una situación anómala y ahora se observan como algo que ha dejado de ser coyuntural.