Golden Owl convierte datos dispersos en decisiones

La startup usa IA y OSINT avanzado para transformar información fragmentada en inteligencia estratégica, segura y accionable.

Golden Owl convierte datos dispersos en decisiones

La startup usa IA y OSINT avanzado para transformar información fragmentada en inteligencia estratégica, segura y accionable.
Ana Beik y Sabi Soltani, fundadores de Golden Owl

El nombre no nació en una reunión de branding. Llegó desde una imagen antigua: Atenea, la diosa de la sabiduría, acompañada por un búho capaz de ver en la oscuridad.

En Golden Owl, ese símbolo encajó con una forma de trabajar: observar en silencio, detectar señales y actuar con precisión. La inteligencia, para ellos, empieza antes del dato: empieza en la mirada.

La idea tomó forma a partir de una carencia real. Ana Beik venía de banca, riesgo, operaciones internacionales y estrategia, territorios donde decidir con información incompleta no es una excepción, sino la norma. Buscaba una herramienta que convirtiera complejidad en inteligencia útil. Sabi Soltani, cofundador y CTO, aportó la arquitectura tecnológica para hacerla posible. En tres meses levantaron el primer MVP.

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Idea pionera

Golden Owl es hoy una startup deep-tech española especializada en inteligencia externa, OSINT avanzado y detección de riesgos híbridos. Su sistema combina IA multiagente, fusión omnifuente y acceso a información no indexada de la web abierta, profunda y dark web.

Lo hace bajo un modelo Intelligence-as-a-Service, con seguridad certificada ISO 27001 y trazabilidad durante todo el ciclo de inteligencia. No busca generar ruido, sino ordenar señales.

El producto se articula en tres piezas. Noctua se orienta a investigación, análisis forense e inteligencia multidisciplinar. Strix funciona como sistema de vigilancia estratégica continua, pensado para detectar cambios, actores y riesgos en movimiento. Otus, todavía en camino, aspira a convertirse en un marketplace global de inteligencia humana para casos de alta complejidad. En conjunto, la compañía quiere pasar de los datos a la decisión.

Camino internacional

El camino no fue lineal. Tras el primer MVP, el equipo rehízo la solución en septiembre de 2024 y lanzó una tercera versión en noviembre, más flexible, robusta y escalable. En enero de 2025 alcanzaron el nivel de precisión que buscaban y activaron su estrategia comercial. La validación llegó también desde el mercado: interés en Estados Unidos, Emiratos Árabes Unidos, Reino Unido y empresas familiares en España.

La consolidación llegó con una ronda seed de 1,4 millones de euros liderada por First Drop, junto a business angels y financiación pública de ENISA y NEOTEC del CDTI. Los fondos servirán para reforzar su arquitectura propietaria, ampliar capacidades sobre fuentes no indexadas y acelerar su despliegue en energía, logística, industria, seguridad y sector público. Su ambición nació internacional desde el primer día.

El impacto está en ayudar a organizaciones que ya no pueden decidir a ciegas. Golden Owl quiere distinguir señal de ruido, detectar dinámicas ocultas y reducir la fatiga cognitiva en entornos informacionales cada vez más complejos.