El acuerdo es el punto final a las batallas legales sobre el uso de la tecnología en los teléfonos móviles, la Wi-Fi gratuita, las patentes que cubren los juegos para la consola Xbox y para los productos de Windows.
"Google y Microsoft han acordado colaborar en determinadas cuestiones de patentes y anticiparse a trabajar juntos en otras áreas en el futuro en beneficio de nuestros clientes", explicaban en el comunicado ambas compañías, pero sin sin revelar los términos financieros del acuerdo. Por tanto no conocemos si alguna de las partes deberá pagar algo a la otra.
Las dos tecnológicas trabajarán contra los llamados "trolls de patentes", un término que alude a empresas cuyo modelo de negocio consiste en comprar derechos y exigir luego dinero a otras firmas por usar esa tecnología.
Además, según Bloomberg, Google y Microsoft quieren cooperar en otras cuestiones como en el desarrollo de una tecnología sin licencia para la compresión de vídeos que aceleraren las descargas.
Uno de los principales puntos de discordia entre las compañías comenzó en el año 2010, cuando Microsoft acusó a Motorola (que fue adquirida en 2012 por Google) de infringir su obligación de ofrecer licencias para las patentes de video y Wi-Fi usadas en sistemas Xbox a un precio razonable.