El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, cree que las operaciones corporativas como las fusiones bancarias pueden ser un aliciente para el negocio, pero también un freno, según ha puesto de manifiesto durante su intervención en el 14º Encuentro del Sector Bancario organizado por EY y el IESE en Madrid.
En su opinión, el panorama digital requiere que las entidades aceleren sus procesos de cambio y adaptación al nuevo entorno, para lo que un proceso de consolidación puede suponer «un despiste y una distracción» durante un largo periodo de tiempo.
En este sentido, la entrada de las fintech y la transparencia sobre los precios pondrá a la industria bancaria en una situación de presión a la baja de sus márgenes, lo que se suma a los tipos de interés negativos.
«Los clientes van muy deprisa y los nuevos entrantes sí tienen esa velocidad, tenemos que poner el énfasis en cómo ir más rápido e incluso adelantarse a lo que quieren los clientes. Dedicar el tiempo a integrar una entidad quita tiempo de hacer otras cosas, e integrar y transformar a la vez es muy complejo», ha reconocido.
En el lado contrario, ha señalado que si algunas entidades ven que «no van a llegar solas en el viaje» en ese contexto de «presión«, se van a enfrentar a la necesidad de reducir radicalmente la base de costes, para lo que una operación corporativa puede ser un elemento facilitador.