La cumbre se realiza anualmente desde 1991, cada vez en un país diferente, con la misión de encontrar soluciones a los desafíos regionales. En 1992 ya hablaba de un "Programa de Televisión Educativa Iberoamericana" y de "Cooperación Universitaria y de Educación Básica", según consta en la declaración de Madrid.
Más que por realizaciones, en los últimos años se ha destacado por sus excesos discursivos, como los que llevaron al rey Juan Carlos a decirle a Hugo Chávez su famoso "por qué no te callas" (Chile, 2007).
De los 22 países que la componen, a la cita del 8 y 9 de este mes en Veracruz, México, no ha asistido una cuarta parte (Bolivia, Venezuela, Argentina, Brasil, Cuba y Nicaragua). Quienes sí lo hicieron se han propuesto avanzar hacia "una agenda mínima, pero realizable". Reactivación La presencia de Felipe VI -por primera vez allí, ocupando el lugar de su padre- y la de Rebeca Grynspan -que fue vicepresidenta de Costa Rica, vicesecretaria general de la ONU y que ahora es Secretaria General de la Cumbre- confirman los nuevos aires.
Los gobiernos se proponen ahora crear un canal regional de televisión y un programa académico-estudiantil que se asemejaría al Erasmus europeo, metas que emergen en un momento de reconfiguraciones empresariales en las telecomunicaciones latinoamericanas y cuando hay numerosas demandas por elevar el nivel académico de sus universidades.
La premura por resultados también fue remarcada por el anfitrión, Enrique Peña Nieto, a quien esos logros podrían significarle un espaldarazo en medio de la crisis por la que atraviesa su gestión.