Los mercados son organismos vivos y, como tal, muchas veces independientes de nuestros deseos. También es verdad que la autonomía viva de los mercados no siempre es agradable, como observan frecuentemente los profesionales de áreas volátiles como el sector financiero o el mercado de las acciones y, en gran parte, el área de las tecnologías de la información.
De hecho, la volatilidad en TI es un fenómeno desconcertante. Uno de los aspectos que siempre resulta sorprendente es el de la rapidez con la que conceptos muy celebrados, después son relegados a un supuesto segundo plano, es lo que observamos cuando esa gran tecnología innovadora de ayer, se convierte en el patito feo de hoy. Mucha gente cree que esto forma parte del negocio, lo que sugiere esperanzas de vida cada vez más cortas para las tecnologías.
Ten en cuenta que he usado la expresión "supuesto segundo plano" y que no he dicho que sean las tecnologías las que queden relegadas a este, pero sí su ‘concepto’ o su ‘imagen pública’. La cuestión es que hay un enfoque novedoso en el mercado de TI que lleva a pensar que las soluciones ya dadas deberían ser revisadas y reinventadas aunque hayan llegado a un lugar de excelencia. Si la rueda se hubiera inventado en el mercado de las TI, seguramente la parte del público que confía en la idea de la novedad como necesidad estaría proclamando la derrota del círculo y su absoluta falta de interés.
Lo que sucede es que ese nicho crítico (e importante) del mercado a veces no consigue ver mucho más allá de ciertos límites, perdiendo matices fundamentales. Por ejemplo, lo que ocurre en el mundo real es que la gran mayoría de las personas continúan usando ruedas redondas en detrimento de las posibles novedades triangulares o multiangulares. Es sencillo comprender los porqués de esta decisión. En primer lugar, porque no hay lugar para grandes innovaciones en las tecnologías que ya han llegado a su más alto nivel y en segundo lugar, es ahí donde reside la gran idea, una tecnología que ha alcanzado un punto óptimo y fácilmente reconocible y utilizable por las personas, que crean continuamente aplicaciones innovadoras y sorprendentes para lo que ya existe.
Voy a dar un ejemplo de mi propia empresa que tal vez deje las cosas más claras. A partir de la segunda mitad de los años noventa, Nero AG fue la empresa que dio forma a gran parte de lo que ya has visto y usado para grabar CD, DVD o Blue-ray con música, vídeo o datos. El nombre de nuestro primer producto mundial, Nero Burning ROM, era un juego de palabras que, por su éxito, se convirtió en un verbo usado en cualquier lugar del planeta ? desde entonces se dice "quemar un CD" para explicar que algo será grabado en él. Desde el 97 hasta ahora ha cambiado casi todo y nuestros propios productos son absolutamente otros aunque, en las soluciones de edición multimedia que tenemos hoy, el módulo de grabación de discos continúa imbatible ? es la vieja rueda perfeccionada.