Todos los pasajeros de cruceros que desembarquen en puertos griegos deberán pagar una tasa de entre 5 y 20 euros, una medida que busca atajar las consecuencias de la masificación turística y fortalecer la infraestructura local.
La tarifa más alta, de 20 euros, se aplicará a los pasajeros de cruceros que desembarquen en las islas de Santorini y Mikonos, dos islas que sufren la saturación turística.
Con una población de apenas 40.000 habitantes, estas dos islas del archipiélago de las Cícladas recibieron en 2023 a un total de siete millones de turistas.
Para el resto de islas griegas y puertos en el continente, la tasa turística durante la temporada alta será de cinco euros por persona.
El Gobierno conservador griego estima que la medida supondrá ingresos de entre 50 y 100 millones de euros anualmente para las arcas públicas, según el portal griego newmoney.gr.
