A falta de 3 jornadas bursátiles para que concluya 2019, el principal indicador de la bolsa de Atenas suma más de un 49% y se sitúa en niveles que no se registraban desde finales de 2014, por encima de los 900 puntos. “El sector bancario ha liderado esta subida con incrementos superiores al 200%. A pesar de convivir con un escenario de tipos en cero, la recuperación de la confianza por parte de los inversores extranjeros ha apoyado esta subida”, subraya Joaquín Robles, analista de XTB.
De este modo, observamos revalorizaciones de más del 71% en Alpha Bank, por encima del 183 por ciento en National Bank of Greece, mientras que otra entidad como Piraeus Bank ha pasado de niveles de 0,84 euros a comienzos del ejercicio a superar los 2,90. Son sólo algunos ejemplos. Pero la situación es extensible más allá del sector financiero. OPAP, la compañía de loterías y apuestas del país se anota en 2019 más de un 52%, mientras que la operadora de telecomunicaciones Hellenic Telecoms suma más de un 44%.
Reflejo en el mercado de deuda…
Según los expertos, la clave de este comportamiento está en la mejora de la deuda pública y en la caída de la prima de riesgo del país, que se sitúa en torno a los 170 puntos básicos. “La prima de riesgo se estabilizó por debajo de los 200 puntos básicos. Aunque todavía se sitúa muy por encima de la media europea, se ha alejado de los máximos marcados durante los últimos años. Las compras mensuales de deuda por parte del BCE han jugado un papel determinante en esta mejoría”, destaca Robles.
Un cambio radical en la percepción sobre la realidad económica helena que llevaba al país en octubre, por primera vez, a cobrar a los inversores por comprar sus letras a tres meses y que, en estas últimas semanas del año, ha propiciado que se haya llegado a ver cómo la rentabilidad de los bonos griegos a 10 años se ha llegado a situar por momentos por debajo de la de sus homólogos italianos, lo mismo que la portuguesa se ha situado por debajo de la española, como destaca Pablo García, director general de Divacons-Alphavalue. “Esto significa claramente que los duros ajustes acometidos durante la crisis por países rescatados como Grecia o Portugal han tenido su recompensa. Aunque también puede significar que el mercado de bonos está “roto” o intervenido”, aclara.