La agencia de calificación crediticia Standard & Poor’s (S&P) ha rebajado el rating de Grecia hasta "CCC+" y ha advertido que la deuda helena es "insostenible" y sobre la posibilidad de una "disolución" de la liquidez del Gobierno, la banca y la propia economía del país. Asimismo, señala que las perspectivas de crecimiento parecen "muy inciertas" y que Grecia necesita "reformas económicas profundas". Recordemos que hace apenas un mes, Fitch abrió el camino de los recortes, al reducir la "nota" hasta "CCC" desde "B".
Atenas probablemente será uno de los temas clave de los encuentros de alto nivel que celebran a partir de este jueves el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el G20. De hecho, el organismo capitaneado por Christine Lagarde mantiene el optimismo y, aunque las posiciones no parecen haberse acercado ni un ápice, espera un acuerdo con los acreedores que desbloquee las nuevas ayudas a Grecia.
De momento, la línea del liquidez de emergencia (ELA) del BCE para la banca helena se ha ampliado en 800 millones más, hasta alcanzar los 74.000 millones de euros. El presidente de la autoridad monetaria de la Zona Euro, Mario Draghi, ha afirmado que este apoyo se mantendrá hasta que el sector financiero sea "solvente".
Así, el euro se fortalece y cotiza ya en los 1,07 dólares. Técnicamente, Citi mantiene sin cambios la primera resistencia a vigilar: los 1,072; y también el soporte: 1,0395. Por su parte, la rentabilidad del bono a diez años alemán cae a nuevos mínimos por debajo del 0,1%; mientras la deuda del mismo plazo griega rompe máximos por encima del 12%.
En este contexto, el Tesoro de España ha colocado 4.558 millones de euros en deuda a cinco, diez y 15 años, con una subida de las rentabilidades tras los mínimos históricos de la última subasta.