Hoy ha vuelto a quedar demostrado. Lejos de tranquilizar al mercado, la gira del ministro de Finanzas griego, Yanis Varoufakis ha supuesto un recrudecimiento de la tensión después de que el Banco Central Europeo (BCE) haya anunciado que no aceptará bonos griegos como garantía en sus operaciones de financiación. La Bolsa de Atenas sufre su enésima jornada de fuertes caídas con la banca cayendo a plomo con pérdidas superiores al 10%.
La incertidumbre sobre el futuro del país heleno pesa también en el mercado de deuda local, y contagia el pesimismo a otros mercados. Pero los expertos piden calma. "Syriza es un gran desestabilizador del mercado, pero no podemos decir que vaya a pegarse un tiro en el pie", explica Juan Luis García Alejo, director de análisis, producto y mesa de distribución de Andbank.
Aunque durante su intervención en el Observatorio de Bolsa organizado por CIFF-Ei, el experto reconoció que "Grecia es un país con métricas de Estado fallido", recordó que la maquinaria política europea no dejará caer a uno de sus miembros, igual que ya ocurrió en el pasado. "No manejamos el escenario de una Grecia fuera del euro", asegura. En este sentido, García Alejo advierte de que si se produce el famoso ‘Grexit’, "los mercados financieros tienen la mala costumbre de preguntarse quién será el siguiente de la lista".
Y este tipo de cuestiones son las que no debe permitirse una economía como la europea, en una situación macroeconómica más que complicada por la baja inflación y el lento crecimiento. "Grecia debe 315.500 millones de euros, de los cuales el 41% nos lo debe a los europeos", explica el experto, que considera que el país heleno logrará "dulcificar las condiciones de sus deudas y encaminarse a una tercera reestructuración".
Más allá de Grecia… el petróleo